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Actualizado: 26 oct 2020

GENTE VERITAS



Osvaldo Ruiz forma parte de la Universidad VERITAS desde hace 7 años, cuando entró como docente, luego de dos años dando clases, le ofrecieron el puesto de director de la Escuela de Diseño de Producto. Después de una extensa carrera en la industria trabajando 23 años en la empresa Incesa Standard en Costa Rica, Osvaldo se decidió por nuestra Universidad porque: “…me encanta la pedagogía y la enseñanza del diseño. Soy creyente de que, si hay profesionales que Costa Rica ocupa, son los diseñadores.”

Osvaldo asegura que existe un ADN VERITAS, que poseen los que trabajan en administración, docencia y en los estudiantes de nuestra Universidad, que podría resumirse como: “…capacidad de empatizar con otras personas, con interés en mejorar la vida humana y un gen amable sinuoso, enfocado en la calidad”.

Su amor por la educación le viene de familia, su hermana, maestra de enseñanza especial le pidió ayuda para dar clases de computación a chicos especiales y sucedió algo: “… me enamoré de compartir con los estudiantes, empecé a dar clases luego a chicos de kínder, a sacar cursos, a aprender a enseñar. Según sus palabras, descubrió que: “…el aprendizaje es un juego” y él estaba deseoso de jugar.

Formación y crecimiento profesional

Osvaldo salió egresado del Colegio San Luis Gonzaga en 1988. Barajó algunas opciones para estudiar, como la Medicina y la Arquitectura y le hablaron de una carrera llamada Ingeniería en Diseño Industrial del TEC. Mucho lo había influenciado su padre en el diseño de productos: “…era un mago, un hábil ebanista que hacía prácticamente cualquier cosa con herramientas y sus manos”.

Cuando aún era estudiante un profesor lo recomendó en American Standard, Incesa Standard, quienes lo impulsaron a sacar una especialidad en: Procesos modernos de manufactura, con énfasis en plástico y cerámica. También tuvo la oportunidad de sacar el Green Bell, status Six Sigma, especialidad en temas de mejoramiento industrial y luego el PMO, Plan Manager Operation, un énfasis para quien dirige el diseño y producción de productos con PMI.

Durante 5 años se desempeñó en puestos administrativos como gerente de planta en Costa Rica, colaborando con las plantas de Nicaragua y Guatemala, pero su interés siempre fue volver al diseño.

El diseño y las personas

El diseño es para las personas y Osvaldo lo tiene claro: “No te imaginás la emoción que sentí cuando Keneth Agüero, (estudiante VERITAS), le colocó por primera vez la órtesis en su brazo a una niña y ella vuelve a ver a su mamá y siente que puede mover su brazo gracias a este artefacto. Transcribir esa mirada es algo increíble”. Ese impacto del diseño en la vida de las personas es vital para Osvaldo: “Aunque sea una sola persona a la que se le ha mejorado la vida, me asegura que no me equivoqué de carrera. Gracias al Diseño he visto muchas sonrisas, muchos ojos llenos de lágrimas, he recibido muchas bendiciones por encima de cualquier paga” y añade: “El diseño hace visible algo que nadie más ha creado, los diseñadores solucionan problemas que nadie más puede”.


Hombre de familia

Cualquiera que conoce a Osvaldo sabe el amor que tiene por su familia, su esposa y su hija: “Soy una persona increíblemente hogareña, me fascina estar en mi casa con mi familia. Mi hija Mariana es mi alegría plena, tenemos una relación muy linda y me saqué la lotería con mi esposa, compartimos ideales, vida y sueños”.


A Osvaldo le encanta hacer ejercicio: “…tengo que gastar la energía en algo, corriendo, nadando, andando en bicicleta, cuando estaba más joven, el basketball me encantaba y llegué hasta los Juegos Nacionales y ser convocado a la selección nacional”.



Osvaldo vive en una zona rural en el lado norte de Cartago, entre el Volcán Irazú y el Turrialba, todos los días se levanta a las 4am a correr y regresa cuando aún está oscuro. “Esa sensación cuando empieza a amanecer, hay un momento mágico, alrededor de las 4:35am, ves y de un lado está claro y de otro oscuro, la noche y el día a la vez, es un espectáculo y una sensación que te carga y te llena a la vez.”, nos dice con emoción.

Uno de sus juguetes favoritos son los drones: “en eso gastaría una fortuna” Los drones le permiten tomar fotos de su familia desde otra perspectiva, “despegarte del piso y acercarme a mis papás, quienes fallecieron cuando eran muy jóvenes”.



Osvaldo tiene una faceta espiritual muy importante para él: “soy una persona de fe, para mí hay dos cosas que mueven el mundo, la fe y la pasión. Soy católico practicante, creo en la Virgen y en Dios, soy de hablarle y contarle lo que me pasa todos los días.”

Cuando tiene tiempo, le gusta leer sobre diseño, tendencias y la vida de diseñadores.

Comparte, además, una verdadera pasión con su esposa: viajar y sus experiencias por el mundo les ha llevado a recorrer muchos rincones sobre todo de Europa, Estados Unidos y Sur América. “Tenemos un mapa que vamos raspando de acuerdo a los países que hemos visitado. Lo que más nos llama la atención es conocer a la gente y su cultura.” Le han marcado sitios como: Asís, un poblado en Italia, “…un lugar santo y de paz, especialmente la gruta donde está San Francisco con sus discípulos”. También le impresionó Florencia: “… el colegio donde estudió Leonardo da Vinci” y la montaña de los 7 Colores en Perú: “un espectáculo de la Naturaleza”.



Fundación Hogar Jimena

Osvaldo tiene una relación muy especial con la ONG: Fundación Hogar Jimena y el origen de esta institución está ligado íntimamente a su familia. Su cuñada Vanessa, hermana de su esposa y su esposo siempre han sido queridos y cercanos, cuando ella quedó embarazada, se le detectó a la pequeña en el vientre un daño en el corazón. “Nos dicen que cuando nace hay que operarla, la operación es un éxito, pero no queda bien. Luego, nos indican que la única forma de qué viva es realizándole una operación en los Estados Unidos, en el Hospital John Hopkins con un valor de $52.000. Nos reunimos la familia y haciendo cuentas nos damos cuenta que ni aun vendiendo e hipotecando las casas lográbamos reunir ese dinero”. Entonces: “se nos ocurre tocar puertas y con mucha humildad, llegar con alcancías y empezar a recaudar dinero para poder llevar nuestra hija a Estados Unidos. Tuvimos muchos ángeles y logramos recaudar el dinero” La historia continúa: “Mis cuñados se van para Estados Unidos, el plan era una operación y un mes allá, pero las cosas se complicaron y al final la estadía se convirtió en 7 meses y 6 operaciones. Luego de ese periodo a Jimena la mandan en avión a Costa Rica, directo al Hospital Nacional de Niños, con 7 doctores, 2 ambulancias. Después de esto, Jimena con 3 años muere. Nosotros tuvimos la oportunidad de estar con ella cuando partió. Quedamos destrozados.”

Luego, se dan cuenta que no habían vuelto a pensar en el factor económico. “Un día recibimos una llamada de los Estados Unidos, del Hospital Hopkins, pensamos en el tiempo de estadía que se había extendido. Les pregunté cuánto les debíamos y la respuesta fue: “Nada” Pensamos que era un error, nosotros vimos el equipo, las operaciones, los cuidados y nos dijeron: Una persona adinerada de Medio Oriente, quien tuvo a su hijo en nuestro hospital y quedó eternamente agradecido, aseguró que todos los años iba a pagar el caso más caro que había, ese año fue el nuestro y pagó nuestra cuenta”.

En ese momento se quedaron con $52.000 en la bolsa y empezaron a pensar ¿qué hacer con este dinero? Y Vanessa, la madre de Jimena les dijo: “…hagamos un albergue, yo sé lo que es dormir en una banca de un hospital.” Y así nació: Fundación Hogar Jimena, un albergue cerca del Hospital Nacional de Niños que brinda alimento y hospedaje a padres de familia que vienen de lejos, especialmente con condiciones de cardiopatías. “Hemos logrado recibir más de 800 familias que han pasado por nuestra casa. Hoy ya tenemos padrinos que nos ayudan a mantenernos, ya tenemos un punto de equilibrio y nuestro plan es no alquilar más y llegar a tener nuestra casa propia.”, asevera Osvaldo.

Al final de esta historia quedamos con lágrimas en los ojos y con un deseo de apoyar esta gran iniciativa. ¡Muchas gracias Osval por compartirla con nosotros! ¡Estamos muy orgullosos de nuestra Gente VERITAS!



Si querés apoyar la Fundación Hogar Jimena podés hacerlo con ropa, comestibles, dinero u apoyar con un Trabajo Comunal Universitario.

Teléfono: (506) 2256-5354

WhatsApp: 7123-7750

Correo electrónico: info@hogarjimena.org

Cuentas bancarias para sus donaciones: https://www.hogarjimena.org/ultimas-noticias/

Consejo a Osvaldo de 19 años

Osvaldo nos cuenta que le diría a Osvaldo de 19 años, si tuviera la oportunidad:

“Le diría tantas cosas, le diría que aproveche el tiempo, que nunca deje de decir te quiero, te extraño a las personas qué querés y extrañás. Qué se vuelvan apasionados de lo qué hacen, sea lo que sea que te gusta, de esa forma nunca en la vida vas a trabajar, yo nunca he trabajado, me encanta lo que hago. Como dice mi hija: “Papi es que vos a todo le ponés mucho azúcar” Y es eso ponerle amor, pasión y tené fe, no importa cuál sea tu credo, eso es lo que te mantiene en pie. Tener fe por ejemplo hoy, de que vamos a salir de esto, vamos a salir de la pandemia, vamos a volver a ver tus amigos, ir a conciertos”. Eso se lo diría a Osvaldo joven y con mucho cariño se lo mando a los chicos de la U.”

Para finalizar compartimos una foto de lo que ve Osvaldo en las mañanas cuando todos dormimos y él sale a correr, que nos recuerda que cómo decía su mamá y hoy nos lo dice a nosotros: “Mañana, tenelo por seguro, el sol va a salir”



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